Si los monos pueden vivir en cualquier tipo de clima, ya que los encontramos des de zonas muy cálidas y húmedas (como los monos aulladores) hasta incluso en zonas montañosas muy frías y nevadas (como los macacos japoneses), ¿por qué no en Norteamérica?

Para entenderlo, nos hemos de remontar al Eoceno, hace unos 55 – 33,9 millones de años. Durante esta época, los gases del efecto invernadero cubrían la atmósfera, por lo que la temperatura de la tierra era tan elevada que permitió el florecimiento de una gran masa de bosque tropical que se extendía hasta elevadas latitudes del planeta. Así, en esta época sí podíamos encontrar monos en Norteamérica. De hecho, en el año 2008 se descubrió en Mississippi el fósil de un ancestro de los tarseros actuales que vivió durante esta cálida época.

Sin embargo, a finales del Eoceno, el llamado Pasaje de Drake, que en aquella época constituía una barrera entre el océano Atlántico y el Pacífico, se rompió, permitiendo la mezcla de aguas de ambos océanos, lo que provocó la aparición de corrientes muy frías a lo largo de todo el planeta, enfriando, por tanto, la temperatura global. Los científicos están de acuerdo que este enfriamiento conllevó a una extinción masiva de especies en todo el planeta, incluidos los monos de Norteamérica, que desaparecieron junto con la desaparición de los bosques tropicales, y solamente quedaron aquellos que se distribuían cerca del Ecuador, los actualmente conocidos como Monos del Nuevo Mundo.

Pero, ¿por qué los monos no regresaron a Norteamérica cuando las condiciones mejoraron? Básicamente, por que no pudieron. Hasta hace unos 3,5 millones de años, Norte y Sudamérica estuvieron separadas por océano, hasta que se formó el Istmo de Panamá, que unió ambas masas de tierra. Sin embargo, la evolución hizo que para cuando se formara el Istmo de Panamá, los monos ya estaban adaptados a un tipo de clima y de hábitat tropical que no encontrarían en Norteamérica.

Este año, como publicamos semanas atrás, se encontró el fósil de un mono de hace 21 millones de años cerca del Canal de Panamá. Como esta fecha es anterior a la formación del Istmo de Panamá, los investigadores sugieren que estos monos llegaron tan hacia el norte flotando en balsas de vegetación. Y no es que estos monos se aventuraran a buscar un nuevo hogar en el norte, sino que los científicos creen que fue algo fortuito, ya que estas balsas se pudieron haber formado debido a las tormentas tropicales, provocando que algunos individuos flotaran a la deriva y sobrevivieran al viaje hacia tierras desconocidas.

Una vez en Norteamérica, estos individuos tendrían que haber sorteado las áreas yermas y estériles de México y el sur de Estados Unidos para conseguir llegar a Florida o Louisiana, que en aquella época tenían un tipo de hábitat más parecido al bosque tropical de donde provenían. Aunque se desconoce qué pasó con estos individuos, se cree que las pequeñas poblaciones que pudiera haber se habrían extinguido debido al reducido número de individuos.

Hoy en día, lo único que podría hacer que los monos volvieran a Norteamérica sería otro cambio drástico del clima que provocara una nueva ola de calor y el florecimiento de bosque tropical en el norte del continente americano.

http://www.sciencealert.com/why-are-there-no-monkeys-in-north-america